Connect with us

Cultura

IQUEÑISMOS Y TRADICIÓN VITIVINÍCOLA EN LA OBRA DE JUAN DONAIRE VIZARRETA – (Primera y Segunda parte) Por Mg. Genaro M. Chanco Mendoza

Published

on

IQUEÑISMOS Y TRADICIÓN VITIVINÍCOLA EN LA OBRA DE JUAN DONAIRE VIZARRETA
Por Mg. Genaro M. Chanco Mendoza
Cuando el profesor sanluisano Juan Donaire Vizarreta publica “Campiña iqueña” por primera vez en 1941, nuestra hermosa Ica todavía conservaba, con relativa integridad, un mundo rural donde la vendimia no era espectáculo ni calendario turístico, sino ritmo vital, aire con olor a campo y energía de sus parrales. El texto surge como una evocación nostálgica de sus ancestros y de años de observación directa, del campesino, al podador, al pisador y al bodeguero que hablaban mientras trabajaban, cantaban o bebían. Por la gran aceptación, esta obra tuvo nuevas ediciones en 1959 y 1987, siendo elogiada por Don Pedro M. Benvenutto Murrieta y José Miguel Vélez Picasso quienes apreciaron el valor del libro y su acto de recuperación patrimonial.
El maestro Donaire describió las costumbres pintorescas alrededor de las chacras y estaba documentando un sistema cultural completo, donde técnica vitivinícola, jerarquía social, fiesta, castigo ritual y lenguaje formaban una unidad indivisible. En ese sentido, el libro Campiña iqueña, constituye un registro indispensable para los iqueños de hoy, porque muestra que la vendimia no se entiende sin su habla propia, sin esos giros coloquiales que organizaban la experiencia colectiva.
La identidad no solo se hereda en los actos, también en las palabras. Por ello, cuando el lenguaje se empobrece o se olvida, la tradición empieza a desvanecerse. De allí la importancia de conocer y valorar los iqueñismos rescatados por él, que permitirán comprender las formas en que nuestros antepasados pensaron su mundo, celebraron la vida en comunidad y establecieron vínculos profundos con la tierra que habitaban.
IQUEÑISMOS EN LA PODA
A CUATRO VIENTOS: Castigo ritual que consiste en alzar al infractor de manos y pies, manteniéndolo suspendido mientras recibe sanción simbólica.
AGUARDILLO / AGUADILLO: Bebida alcohólica tradicional que el propietario de la viña debía ofrecer obligatoriamente a la cuadrilla durante la poda, como parte del rito laboral y festivo.
AJUSTICIAR: Verbo coloquial que describe la aplicación del castigo físico, sin connotación legal, dentro del juego ritual de la cuadrilla.
AL SUELO: Orden mediante la cual el castigado es colocado boca abajo para recibir sanción.
ARCO DE LAUREL: Estructura ceremonial con la que se conduce al general “preso” hacia su casa al finalizar la poda.
BAJAR UNA PARRA: Expresión campesina que alude a la correcta ejecución de los cortes en la parra, especialmente en plantas jóvenes destinadas a formar galeras.
BARBACOAS: Nombre local dado a las estructuras rústicas que sostienen las parras, con postes de 3 metros de separación, con parantes y techo, ubicados frente a la casa huerta o cerca a los huarangos.
CABO: Miembro de la cuadrilla con función disciplinaria, responsable de aplicar correcciones a quienes incumplen las normas del grupo.
CAPITÁN: Autoridad principal de la cuadrilla, encargado de dirigir la faena, imponer castigos rituales y mantener el orden festivo del trabajo.
CUADRILLA: Grupo organizado de trabajadores encargados de la poda, estructurado con jerarquías simbólicas que regulan el trabajo, el orden y la convivencia.
EJÉRCITO: Nombre burlesco con el que la cuadrilla se autodenomina durante sus labores agrícolas.
EMPALE: Acción tradicional de la campiña iqueña que consiste en colocar varas de madera para sostener y guiar el crecimiento de las parras, permitiendo la correcta formación del viñedo.
GALERAS: Estructuras formadas por las parras empaladas con postes de 3 metros de separación, con parantes y techo, ubicados al borde de las acequias, creando corredores sombreados.
GENERAL / GENERALA: Términos simbólicos con los que la cuadrilla designa al dueño y a la dueña de la viña, responsables de proporcionar bebida y atención a los trabajadores.
GRAN MONA: Estado de sueño profundo producido por la embriaguez colectiva tras la faena, aceptado como parte natural del rito.
HECHOS UNA UVA: Expresión coloquial que indica un estado avanzado de embriaguez.
LENTES: Zarcillos de parra enroscados y usados como simulación de anteojos por el “médico” improvisado, con sentido humorístico.
LIMETA: Pequeña vasija utilizada para beber aguardillo o cachina, de cuello más largo.
LÍNEO: Hilera de parras de entre 50 a 100 metros. Era asignada a cada trabajador, cuya limpieza y cuidado es responsabilidad individual dentro del trabajo colectivo.
MIRONES: Personas que observan la faena sin participar ni beber, consideradas ajenas al espíritu colectivo del grupo.
MUGRÓN: Sarmiento grande y vigoroso destinado a la formación de nuevas parras, símbolo de continuidad del viñedo.
MULATO: Integrante de la cuadrilla destinado a realizar mandados y labores auxiliares, según la organización tradicional del grupo.
NOMBRE DE DIOS: Invocación verbal con la que se inicia la jornada de poda, otorgándole un carácter ritual y protector al trabajo.
PIOJOS: Brotes pequeños e improductivos de la parra que se eliminan durante la poda para fortalecer la planta.
POTO: Recipiente elaborado generalmente de mate, usado colectivamente para beber licor; símbolo de integración y camaradería dentro de la cuadrilla.
RASO: Trabajador de menor jerarquía dentro de la cuadrilla, encargado de obedecer y ejecutar las tareas asignadas.
RASCAR: Verbo coloquial que designa el acto de recibir el castigo con sarmiento durante la poda.
RESCATE: Pago simbólico exigido a quienes son “tomados presos” por la cuadrilla durante sus juegos festivos.
SARGENTO: Persona de la cuadrilla, encargado de vigilar que el trabajo se realice correctamente, asegurando la eficacia de la poda.
SOBA: Acción de castigar físicamente con golpes, aplicada por el verdugo como parte del ritual disciplinario.
TANDA: Castigo ritual aplicado con sarmiento a quienes incumplen las reglas de la cuadrilla, ejecutado de manera festiva y simbólica.

Agradecimiento al maestro y decimista Don Edgard Luján por su apoyo en la verificación de los significados propuestos por Juan Donaire Vizarreta.

 

IQUEÑISMOS Y TRADICIÓN VITIVINÍCOLA EN LA OBRA DE JUAN DONAIRE VIZARRETA – Segunda parte
Por Mg. Genaro M. Chanco Mendoza

Hablar de los vocablos propios de la campiña iqueña implica, inevitablemente, evocar la figura serena y laboriosa del profesor Juan Donaire Vizarreta, hombre nacido en las tierras apacibles de Guadalupe, en el distrito de Salas, el 26 de junio de 1910, cuando la vida rural todavía respiraba fragancias de las parras y de las viejas bodegas donde la uva se transformaba en mosto. Desde muy temprano su formación se vinculó con la educación y con la palabra. Cursó la secundaria en el histórico Colegio Nacional San Luis Gonzaga de Ica y, posteriormente, continuó estudios superiores en Lima, donde obtuvo el título de profesor, oficio que ejercería con una vocación persistente: la de enseñar y, al mismo tiempo, preservar la memoria cultural de su tierra.
Aquel espíritu observador, propio de quien ha crecido entre viñedos y relatos campesinos, lo condujo a plasmar en la escritura escenas, voces y gestos de la vida cotidiana de Ica. Así apareció en 1941 Campiña Iqueña, obra costumbrista donde el paisaje humano del valle se revela con una sensibilidad particular, casi como si las palabras llevaran aún el aroma de la cachina de uva.
Su trayectoria no se limitó al ámbito literario. También desempeñó labores docentes en la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de Ica y participó en la fundación de la Escuela Regional de Bellas Artes. Incluso ejerció la alcaldía de su distrito natal, Salas, confirmando que su vínculo con la comunidad no era meramente intelectual, sino profundamente vital. Diversas instituciones reconocieron su aporte cultural antes de su fallecimiento el 9 de junio de 1997, dejando tras de sí una obra que, más que libros, constituye un verdadero archivo de la memoria iqueña.
En ese contexto, los iqueñismos, no son únicamente términos pintorescos del habla regional; representan pequeñas cápsulas de historia, fragmentos lingüísticos que contienen formas de trabajo, relaciones sociales y modos de comprender la Ica del ayer.
IQUEÑISMOS DE LA VENDIMIA Y LA PISA
AGUA PIE: Orujo remojado que se extrae al día siguiente de la pisa para su posterior prensado.
ANGARILLAS: Estructuras colocadas sobre los jumentos para transportar las canastas llenas de uva.
ARRANCADOR: Trabajador que organiza y acomoda las botijas formando la ruma. Levanta la botija entre las piernas, las desplaza por una longitud de 5 metros y las distribuye en orden.
BOTIJAS: Recipientes grandes en forma cónica invertida. Son de barro cocidas al horno donde se deposita la cachina o el mosto en fermentación. Existen las botijas de ruma o botijas corrientes y las botijas denominadas “casquitos” que tienen recubrimiento de brea al interior
CABALLITO: Carrizo largo utilizado para beber cachina directamente de la botija. Se conoce también como “venencia”.
CHINGUERITO: Bebida tradicional preparada con caldo de uva, pisco, canela y limón, consumida durante la pisa.
CORRER CABALLO: Acción de beber cachina mediante el caballito, directamente del recipiente.
LAGAR: Espacio destinado a recibir la uva cosechada para su trituración y extracción del jugo.
MOSQUITOS: Nombre coloquial dado a los bebedores constantes de cachina que rondan las botijas.
PARRUELELAR: Acción de cargar y trasladar las botijas llenas de mosto utilizando animales de carga.
PISA: Acción ceremonial del folclor iqueño donde se tritura la uva con los pies. Se acompaña con cantos, sonido de tambor y participación colectiva.
PUNTAYA: Lugar específico donde cae el jugo de la uva chancada durante la pisa.
RUMA: Conjunto ordenado de botijas almacenadas tras la pisa.
IQUEÑISMOS DE LA SACA
ACUDE: Cantidad de aguardiente que se obtiene del proceso de destilación.
CHICHARRONES: Nombre dado al aguardiente recién destilado y aún caliente.
FALCA: Instalación rústica utilizada para la destilación del aguardiente en la campiña iqueña.
MOJARSE: Expresión coloquial que alude a beber un poco de aguardiente para disfrutar del momento.
PILA / PAÍLA: Recipiente donde se coloca el mosto para iniciar el proceso de destilación.
PUCHA / PUCHO: Última fracción del destilado, de menor graduación alcohólica, que no alcanza la calidad del pisco puro.
SACA: Proceso tradicional de destilación del aguardiente a partir del mosto fermentado.
TINAJA / TINA: Recipientes destinados a recibir el aguardiente y los residuos del proceso.

IMPORTANCIA DE RECUPERAR Y DIFUNDIR LOS IQUEÑISMOS
La recuperación de los iqueñismos responde al interés lingüístico y una tarea de preservación cultural. Cada término vinculado a la vendimia, a la pisa de la uva o al trabajo en las bodegas tradicionales describe prácticas que durante siglos configuraron la economía y la identidad del valle de Ica. Cuando estas palabras se olvidan, no solo desaparece un vocablo del lenguaje cotidiano; sino que se desvanece también la memoria de los oficios, de los saberes campesinos y de la organización social que les dio origen.
Por ello, resulta fundamental que estas expresiones sean revaloradas y difundidas en los distintos niveles educativos, integrándolas en materiales escolares, investigaciones universitarias y proyectos culturales permite que las nuevas generaciones comprendan que la lengua no es un sistema abstracto, sino un organismo vivo que se nutre de la experiencia histórica de los pueblos. En el caso de Ica, los iqueñismos vinculados al mundo vitivinícola constituyen un puente entre el pasado agrícola del valle y su identidad contemporánea.

Cultura

21 DE JULIO DE 1961 – FALLECE EL GRAN PINTOR IQUEÑO SERVULO GUTIERREZ

Published

on

Nacido en Ica un 20 de febrero de 1914, fue miembro de una familia de 16 hermanos. Sus padres, Daniel Gutiérrez Fernández y de Lucila Alarcón Valverde, también estaban ligados a la artesanía y a la restauración artística.

Cuando todavía era un púber, se vio obligado a emigrar a Lima tras la muerte de su madre. En la capital, y viviendo con uno de sus hermanos mayores, comenzó a interesarse en las artes. Pero las circunstancias lo llevaron a trabajar para sobrevivir. Así, tuvo diversos oficios como mozo en el restaurante de su padre, peón en la construcción de la carretera Pisco-Castrovirreyna y fabricante de huacos.

Justamente en esta última labor comenzaron a resaltar sus dotes artísticas. Y es que sus huacos alcanzaron tal perfección que los expertos dudaban si era original o réplica. Solo el mismo Sérvulo se vio en la necesidad de salir a aclarar que solo se trataba de una reproducción.

El inquieto espíritu aventurero de Sérvulo Gutiérrez lo llevó a probar suerte en el deporte de manera amateur. Fue en el boxeo que destacó. Este muchachito sí que sabía usar las manos en muchos sentidos. Y vaya que era bueno pues llegó a coronarse campeón nacional en la categoría gallo. Gracias a este acontecimiento es que forma parte de la selección peruana que disputó el campeonato sudamericano en la ciudad de Córdoba, Argentina. Allí consiguió el subcampeonato en su categoría.

En lo más profundo de su ser, Sérvulo sabía que su destino reposaba literalmente en sus manos. Pero no en el deporte de las narices chatas, sino en algo más trascendental. Y fue a orillas del Río de la Plata cuando vio el futuro ante sí y dijo: “Pintor quiero ser”.

Justamente aprovechando el fin del torneo sudamericano de boxeo en el que había participado, decidió quedarse en la Argentina a perfeccionar su arte. Por varios años trabajó al lado de Emilio Pettoruti aprendiendo todo lo que era posible sobre su nueva profesión.

En esos tiempos, la capital de Francia también lo era de todo tipo de arte. Sobre todo de la literatura y la pintura. Es precisamente que el peruano se mueve para allá en 1938. Allí estudió pintura y escultura. Pero el destino lo traería de vuelta a la patria.

En 1940 explota la Segunda Guerra Mundial y regresa a Argentina, donde conoce a otro de sus grandes amores, Claudine Fitte. De su mano, emprende el camino a Lima –a fines de 1940- en donde se dedica de lleno al arte y a la vida nocturna.

En 1942, Sérvulo Gutiérrez obtuvo el primer premio en una exposición sobre motivos amazónicos, con motivo del cuarto centenario del descubrimiento del río Amazonas. Esas obras se encuentran actualmente en el Museo de Historia Natural Javier Prado, de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Para la última etapa de su vida, el artista regresa a sus raíces iqueñas y los paisajes más característicos de esa localidad se vuelven cada vez más protagonistas de sus obras.

Su arte también ocupó una etapa católica logrando gran reconocimiento sus pinturas de Santa Rosa o los Cristos que pinta sobre cualquier soporte que tiene a la mano: paredes, servilletas, periódicos, etc.

Hasta que un día como hoy, 21 de julio de 1961, la muerte lo sorprendió tras contraer una infección hepática. Tenía tan solo 47 años. Se fue en la flor de la vida con todavía mucho por ofrecer como artista. Y es que así son las estrellas fugaces. Llegan, impresionan a todos y se van tan rápido como vinieron. Solo para seguir viviendo en el recuerdo de su obra extraordinaria.

 

Continue Reading

Cultura

JUAN JOSÉ SALAS: CUANDO LA TRAICIÓN VISTIÓ EL UNIFORME PATRIOTA

Published

on

Por Genaro Chanco Mendoza

El viernes 12 de junio de 2026, la Municipalidad Provincial de Ica, a través de sus autoridades, volvió a rendir homenaje a Juan José Salas en el Cementerio General de Saraja. Sin embargo, esta decisión resulta cuestionable si se considera que existen numerosos testimonios y fuentes históricas que atribuyen a este personaje una conducta contraria a los intereses de la causa emancipadora durante la guerra de la independencia del Perú.

Algunos defensores de Salas sostienen, de manera equivocada, que debe seguírsele rindiendo homenaje porque, según su sesgada interpretación, fue uno de los primeros en sacrificar su vida, su patrimonio y el bienestar de su familia en favor de la causa libertadora. Sin embargo, tal afirmación resulta insostenible frente a la evidencia histórica disponible.

  1. TRAICIONÓ A JOSÉ DE SAN MARTÍN Y ANTONIO ÁLVAREZ DE ARENALES

Encontrándose en Ica, el general Juan Antonio Álvarez de Arenales designó a Juan José Salas como gobernador político de la provincia. Tras la jura de la independencia de Ica, realizada el 21 de octubre de 1820, confiándole la responsabilidad de preservar el orden y sostener la causa patriota mientras el ejército libertador continuaba su marcha hacia la sierra. Sin embargo, apenas iniciada esta misión, entre octubre y noviembre de 1820, Salas habría mantenido comunicaciones secretas con el Virrey Joaquín de la Pezuela y con autoridades realistas, suministrando información estratégica sobre la situación militar de Ica.

  1. SUS INFORMACIONES FACILITARON LA RECUPERACIÓN REALISTA DE ICA

Las consecuencias de aquellas comunicaciones clandestinas se hicieron visibles pocas semanas después. Durante noviembre de 1820, mientras los patriotas organizaban la defensa de la provincia, Salas habría informado a los realistas sobre la debilidad militar existente en Ica e incluso recomendado el envío de tropas para recuperar la plaza por sorpresa. Como resultado, el 26 de noviembre de 1820, las fuerzas virreinales avanzaron sobre la provincia obligando a los patriotas Francisco Bermúdez y Félix Aldao a retirarse hacia la sierra. Ese mismo día se produjo la persecución y enfrentamiento armado en los alrededores de Tingue, en el distrito de Yauca del Rosario donde la retaguardia patriota fue alcanzada por tropas realistas, registrándose según Paz Soldán las bajas de “14 hombres [patriotas] muertos, 4 heridos, 13 prisioneros y muchas bestias, fusiles y municiones [capturadas]”. Por ello, varios testimonios contemporáneos atribuyen a las acciones de Salas una responsabilidad directa en la caída y retoma de la primera Ica libre proclamada apenas un mes antes.

  1. FUE DESCUBIERTO POR LOS PATRIOTAS Y DESTERRADO POR ORDEN DE SAN MARTÍN

Las sospechas sobre la conducta de Salas se transformaron en certeza cuando los patriotas lograron interceptar parte de su correspondencia con las autoridades realistas hacia fines de 1820. Con estas evidencias en su poder, José de San Martín ordenó que Salas compareciera ante él en la Hacienda Retes, en enero de 1821, donde se encontraba instalado el Cuartel General Libertador. Allí, según el relato de José Segundo Roca, el Libertador le mostró una de las cartas comprometedoras y le pidió reconocer su autoría. Al advertir que había sido descubierto, Salas cayó de rodillas solicitando perdón; sin embargo, San Martín rechazó cualquier consideración, le perdonó la vida y dispuso su inmediato destierro a Valparaíso, Chile, con su inmediata destitución como gobernador de Ica.

  1. LOS PROPIOS CONTEMPORÁNEOS LO SEÑALARON COMO UN HOMBRE GUIADO POR INTERESES PERSONALES

Años después de consumada la independencia, la imagen de Salas continuó siendo cuestionada por quienes vivieron aquellos acontecimientos. En 1869, Francisco Javier Mariátegui, al comentar la obra de Mariano Felipe Paz Soldán, sostuvo que Salas no fue un patriota convencido ni un realista consecuente, sino un personaje que actuaba según su conveniencia personal. Al referirse a los hechos ocurridos entre 1820 y 1821, Mariátegui afirmó que “[…] El Dios de Salas fué la plata, á la que lo sacrificaba todo: pero no para guardarla, sino para gastarla […]”.

Asimismo, logró ser convencido de que la deslealtad a la causa emancipadora le permitiría alcanzar favores y múltiples recompensas del Virrey Joaquín de la Pezuela y de las autoridades realistas. Su condición de gobernador provincial, nombrado por San Martín, hacía suponer que estaba al tanto de los planes de campaña y de las estrategias militares patriotas, información que los realistas consideraban de gran valor para sus operaciones.

Por esa razón, se le describió como “un hombre sin carácter, voluptuoso, esclavo de los placeres e indiferente á todo lo que no fuese su interés”. Incluso llegó a señalar que los españoles consiguieron que “traicionase la causa”, diferenciando claramente la conducta de Salas del comportamiento mayoritario de los iqueños que permanecieron leales a la independencia.

  1. SU CONDUCTA POSTERIOR SIGUIÓ GENERANDO CUESTIONAMIENTOS DENTRO DE LA REPÚBLICA

José de San Martín ya se había retirado del Perú desde septiembre de 1822, Salas terminó con su destierro, y regresó al Perú en 1823. Con el paso de los meses, se desenvolvía con una nueva “careta patriótica”, aparentando ser un noble varón preocupado por la causa independentista.

Todo sucedía con simulada normalidad, hasta que el 11 de diciembre de 1823, el general Juan Pardo de Zela, Comandante Militar de Ica, remitió desde Pisco una extensa comunicación al ministro de Hacienda, Hipólito Unanue, denunciando diversas irregularidades cometidas por el entonces coronel Juan José Salas. Entre ellas figuraban el embargo indebido de mulas, el uso de recursos para beneficio de su hacienda, la circulación de mercancías sin guía aduanera, la negativa a pagar fletes a los arrieros y la desobediencia de órdenes superiores. Pardo de Zela advirtió además que estas acciones afectaban las rentas públicas y comprometían el sostenimiento de las tropas republicanas.

REFERENCIAS

Álvarez, J (1932) Memoria histórica sobre las operaciones e incidencias de la división Libertadora a las órdenes del General D. Antonio Álvarez de Arenales. Buenos Ayres, Imprenta de la Gaceta Mercantil.

Mariátegui, F. (1869). Anotaciones a la historia del Perú independiente de don Mariano F. Paz-Soldán. Imprenta de «El Nacional».

Paz Soldán, M. (1868). Historia del Peru independiente: Primer Periodo 1819-1822, Volumen1. Lima.

Roca, J. (1866). Apuntes póstumos: relación histórica de la primera campaña del general Arenales a la sierra del Perú en 1820. Buenos Aires: Imprenta de Mayo, Calle Moreno 243.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Continue Reading

Cultura

UN DIA COMO HOY 7 DE JUNIO CELEBRAMOS EL DIA DE LA BANDERA Y LA BATALLA DE ARICA

Published

on

Buenos días seguidores hoy es 7 de junio un día como hoy:

Batalla de Arica en 1880 

La tenacidad del jefe militar peruano marcó el desenlace del enfrentamiento en el Morro, mientras los defensores rechazaron toda propuesta de rendición en medio del asedio enemigo 

La persona clave en esta batalla fue el coronel Francisco Bolognesi, jefe de la defensa peruana durante la Batalla de Arica, desarrollada este 7 de junio en 1880. Esta batalla se enmarca en la Guerra del Pacífico, conflicto que enfrentó a Perú y Bolivia contra Chile por el control de territorios ricos en recursos minerales. 

La Batalla de Arica 

El 7 de junio representa una fecha de profundo significado para la historia peruana. En este día se libró la Batalla de Arica, uno de los episodios más emblemáticos de la Guerra del Pacífico. El puerto de Arica se convirtió en el último bastión de defensa peruana en el sur tras la caída de otras posiciones estratégicas. Las fuerzas peruanas, bajo el mando del coronel Francisco Bolognesi, se atrincheraron en el Morro de Arica, una elevación rocosa que ofrecía una ventaja defensiva natural, pero insuficiente frente a la superioridad numérica y tecnológica del ejército chileno. 

El ejército peruano estaba compuesto por aproximadamente 1.800 hombres que, a pesar de la desventaja, resistieron el asalto de más de 5.000 soldados chilenos. Bolognesi, consciente de la dificultad de la situación, rechazó las propuestas de rendición con la famosa frase: “Tengo deberes sagrados que cumplir y los cumpliré hasta quemar el último cartucho” la cual fue dada el 5 de junio de 1880. 

El Liderazgo de Francisco Bolognesi 

La figura de Bolognesi es central en este episodio por su liderazgo, valentía y determinación. Durante los días previos al asalto, Bolognesi coordinó la defensa junto a un grupo de oficiales leales, entre quienes destacaron Alfonso Ugarte, Juan Guillermo More, Ricardo O’Donovan y Ramón Zavala. El jefe de la plaza mantuvo firme la moral de sus tropas y se negó a rendirse, aun cuando la derrota era inminente. 

El 7 de junio de 1880, el ejército chileno lanzó el ataque final sobre las posiciones peruanas. Tras horas de combate intenso y sangriento —en el que murieron cerca de 900 defensores, la mitad de la guarnición— Bolognesi murió en combate, cumpliendo su promesa de resistir hasta el final. Su sacrificio y el de sus hombres se convirtieron en un símbolo de honor y patriotismo nacional. 

Alfonso Ugarte y el Acto Heroico 

Junto a Bolognesi, el alférez Alfonso Ugarte también se destacó como figura clave en la defensa de Arica. Ugarte, al verse rodeado por las fuerzas enemigas y ante la inminente captura de la bandera peruana, decidió evitar que el símbolo patrio cayera en manos chilenas. Montó su caballo, tomó la bandera y se arrojó al vacío desde lo alto del Morro de Arica, inmortalizando su acto como un ejemplo supremo de sacrificio y amor por la patria. 

El gesto de Ugarte trascendió la esfera militar para convertirse en leyenda nacional, consolidando su figura como uno de los héroes más recordados de la historia peruana. Tanto Bolognesi como Ugarte representan el espíritu de resistencia y la defensa de la soberanía nacional ante la adversidad. 

Legado de la Batalla de Arica 

La Batalla de Arica significó la pérdida de un importante enclave para Perú y la muerte de la mayoría de sus defensores, incluido Bolognesi. Sin embargo, el sacrificio y la actitud de quienes resistieron se mantienen como ejemplo de entrega y lealtad a la patria. El 7 de junio se instituyó como feriado nacional en Perú, en homenaje a quienes defendieron la bandera y la soberanía. 

La memoria de Francisco Bolognesi es especialmente significativa. Su nombre está asociado con el cumplimiento del deber militar y la integridad moral. Cada año, en esta fecha, las Fuerzas Armadas y la ciudadanía rinden homenaje a su figura y a los caídos en la defensa de Arica. 

Héroes Peruanos en la Historia 

La historia peruana reconoce en la Batalla de Arica un ejemplo de heroísmo colectivo, donde la figura de Francisco Bolognesi ocupa un lugar central. El sacrificio de los defensores, la lealtad de sus oficiales y la determinación de no rendirse ante el enemigo forman parte de la memoria nacional. 

El acto de Bolognesi, reafirmado por el sacrificio de Alfonso Ugarte y otros oficiales, simboliza la lucha por la libertad y la dignidad nacional. El 7 de junio recuerda a los peruanos la importancia de defender los valores y la identidad ante cualquier adversidad. 

El Día de la Bandera se celebra cada 7 de junio en homenaje a los héroes de la Batalla de Arica, quienes defendieron con honor y valentía el pabellón nacional. Su ejemplo de patriotismo y entrega permanece vivo en la memoria de todos los peruanos.

Continue Reading

Tendencias