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JUAN JOSÉ SALAS: CUANDO LA TRAICIÓN VISTIÓ EL UNIFORME PATRIOTA

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Por Genaro Chanco Mendoza

El viernes 12 de junio de 2026, la Municipalidad Provincial de Ica, a través de sus autoridades, volvió a rendir homenaje a Juan José Salas en el Cementerio General de Saraja. Sin embargo, esta decisión resulta cuestionable si se considera que existen numerosos testimonios y fuentes históricas que atribuyen a este personaje una conducta contraria a los intereses de la causa emancipadora durante la guerra de la independencia del Perú.

Algunos defensores de Salas sostienen, de manera equivocada, que debe seguírsele rindiendo homenaje porque, según su sesgada interpretación, fue uno de los primeros en sacrificar su vida, su patrimonio y el bienestar de su familia en favor de la causa libertadora. Sin embargo, tal afirmación resulta insostenible frente a la evidencia histórica disponible.

  1. TRAICIONÓ A JOSÉ DE SAN MARTÍN Y ANTONIO ÁLVAREZ DE ARENALES

Encontrándose en Ica, el general Juan Antonio Álvarez de Arenales designó a Juan José Salas como gobernador político de la provincia. Tras la jura de la independencia de Ica, realizada el 21 de octubre de 1820, confiándole la responsabilidad de preservar el orden y sostener la causa patriota mientras el ejército libertador continuaba su marcha hacia la sierra. Sin embargo, apenas iniciada esta misión, entre octubre y noviembre de 1820, Salas habría mantenido comunicaciones secretas con el Virrey Joaquín de la Pezuela y con autoridades realistas, suministrando información estratégica sobre la situación militar de Ica.

  1. SUS INFORMACIONES FACILITARON LA RECUPERACIÓN REALISTA DE ICA

Las consecuencias de aquellas comunicaciones clandestinas se hicieron visibles pocas semanas después. Durante noviembre de 1820, mientras los patriotas organizaban la defensa de la provincia, Salas habría informado a los realistas sobre la debilidad militar existente en Ica e incluso recomendado el envío de tropas para recuperar la plaza por sorpresa. Como resultado, el 26 de noviembre de 1820, las fuerzas virreinales avanzaron sobre la provincia obligando a los patriotas Francisco Bermúdez y Félix Aldao a retirarse hacia la sierra. Ese mismo día se produjo la persecución y enfrentamiento armado en los alrededores de Tingue, en el distrito de Yauca del Rosario donde la retaguardia patriota fue alcanzada por tropas realistas, registrándose según Paz Soldán las bajas de “14 hombres [patriotas] muertos, 4 heridos, 13 prisioneros y muchas bestias, fusiles y municiones [capturadas]”. Por ello, varios testimonios contemporáneos atribuyen a las acciones de Salas una responsabilidad directa en la caída y retoma de la primera Ica libre proclamada apenas un mes antes.

  1. FUE DESCUBIERTO POR LOS PATRIOTAS Y DESTERRADO POR ORDEN DE SAN MARTÍN

Las sospechas sobre la conducta de Salas se transformaron en certeza cuando los patriotas lograron interceptar parte de su correspondencia con las autoridades realistas hacia fines de 1820. Con estas evidencias en su poder, José de San Martín ordenó que Salas compareciera ante él en la Hacienda Retes, en enero de 1821, donde se encontraba instalado el Cuartel General Libertador. Allí, según el relato de José Segundo Roca, el Libertador le mostró una de las cartas comprometedoras y le pidió reconocer su autoría. Al advertir que había sido descubierto, Salas cayó de rodillas solicitando perdón; sin embargo, San Martín rechazó cualquier consideración, le perdonó la vida y dispuso su inmediato destierro a Valparaíso, Chile, con su inmediata destitución como gobernador de Ica.

  1. LOS PROPIOS CONTEMPORÁNEOS LO SEÑALARON COMO UN HOMBRE GUIADO POR INTERESES PERSONALES

Años después de consumada la independencia, la imagen de Salas continuó siendo cuestionada por quienes vivieron aquellos acontecimientos. En 1869, Francisco Javier Mariátegui, al comentar la obra de Mariano Felipe Paz Soldán, sostuvo que Salas no fue un patriota convencido ni un realista consecuente, sino un personaje que actuaba según su conveniencia personal. Al referirse a los hechos ocurridos entre 1820 y 1821, Mariátegui afirmó que “[…] El Dios de Salas fué la plata, á la que lo sacrificaba todo: pero no para guardarla, sino para gastarla […]”.

Asimismo, logró ser convencido de que la deslealtad a la causa emancipadora le permitiría alcanzar favores y múltiples recompensas del Virrey Joaquín de la Pezuela y de las autoridades realistas. Su condición de gobernador provincial, nombrado por San Martín, hacía suponer que estaba al tanto de los planes de campaña y de las estrategias militares patriotas, información que los realistas consideraban de gran valor para sus operaciones.

Por esa razón, se le describió como “un hombre sin carácter, voluptuoso, esclavo de los placeres e indiferente á todo lo que no fuese su interés”. Incluso llegó a señalar que los españoles consiguieron que “traicionase la causa”, diferenciando claramente la conducta de Salas del comportamiento mayoritario de los iqueños que permanecieron leales a la independencia.

  1. SU CONDUCTA POSTERIOR SIGUIÓ GENERANDO CUESTIONAMIENTOS DENTRO DE LA REPÚBLICA

José de San Martín ya se había retirado del Perú desde septiembre de 1822, Salas terminó con su destierro, y regresó al Perú en 1823. Con el paso de los meses, se desenvolvía con una nueva “careta patriótica”, aparentando ser un noble varón preocupado por la causa independentista.

Todo sucedía con simulada normalidad, hasta que el 11 de diciembre de 1823, el general Juan Pardo de Zela, Comandante Militar de Ica, remitió desde Pisco una extensa comunicación al ministro de Hacienda, Hipólito Unanue, denunciando diversas irregularidades cometidas por el entonces coronel Juan José Salas. Entre ellas figuraban el embargo indebido de mulas, el uso de recursos para beneficio de su hacienda, la circulación de mercancías sin guía aduanera, la negativa a pagar fletes a los arrieros y la desobediencia de órdenes superiores. Pardo de Zela advirtió además que estas acciones afectaban las rentas públicas y comprometían el sostenimiento de las tropas republicanas.

REFERENCIAS

Álvarez, J (1932) Memoria histórica sobre las operaciones e incidencias de la división Libertadora a las órdenes del General D. Antonio Álvarez de Arenales. Buenos Ayres, Imprenta de la Gaceta Mercantil.

Mariátegui, F. (1869). Anotaciones a la historia del Perú independiente de don Mariano F. Paz-Soldán. Imprenta de «El Nacional».

Paz Soldán, M. (1868). Historia del Peru independiente: Primer Periodo 1819-1822, Volumen1. Lima.

Roca, J. (1866). Apuntes póstumos: relación histórica de la primera campaña del general Arenales a la sierra del Perú en 1820. Buenos Aires: Imprenta de Mayo, Calle Moreno 243.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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